Serena nace del deseo de crear un lugar donde el tiempo se sienta distinto. Un hotelito boutique pensado para quienes buscan calma, belleza y una forma más consciente de habitar los espacios.
Recuperamos una casa con historia y la abrimos al jardín, a la luz y al silencio. Cada decisión la arquitectura, los materiales, el mobiliario hecho por manos locales fue tomada con cuidado, respetando el entorno y celebrando lo esencial.
Aquí, todo es sutil. Está en la sombra de los árboles, en la quietud del agua, en los ritmos lentos y en la atención a los detalles. Serena es un refugio para descansar, reconectar y simplemente estar.